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viernes, 22 de abril de 2016

10 consejos para ser feliz educando.

Todos los educadores y profesores sentimos que cuando nos estamos preparando para comenzar nuestra carrera profesional, vamos a dedicarnos a la pasión de nuestras vidas y vamos a tener un trabajo sencillo y fácil, sin embargo, cuando empezamos a trabajar todo cambia, y nos pensamos: "Nadie dijo que fuera fácil" y aún así, damos nuestras vidas por nuestros alumnos y alumnas y por seguir con nuestra vocación. Y también llegan momentos, aunque sean pocos, que se nos pasa por la cabeza dedicarnos a otra cosa porque nos ha ido mal el día, por eso, he recopilado aquí unos consejos para ser feliz educando, por si ayudan.

1. Si tu eres feliz, harás a tus alumnos felices.

El contagio emocional es muy rápido, y controlar las emociones, es el primer paso para evitar que nos contagien. Sin embargo, siendo felices, tenemos una gran ventaja. No pasa nada por contagiar la felicidad. Si nosotros hemos aprendido a ser felices, también podemos ayudar a nuestros estudiantes a serlo.

2. Exactamente el éxito, no te hace ser feliz.

No hay que buscar el éxito para ser feliz, sino sentirse feliz mientras se hace el camino para el éxito. Podremos lograr o no nuestros objetivos, pero si por el camino nos divertimos y lo pasamos bien, ya habremos ganado mucho. Si estás trabajando en tu vocación, la educación, esto es muy sencillo.

3. Entorno positivo.

Antes hemos dicho que es muy fácil contagiar emociones. Estamos rodeados en un mundo tan estresante de personas que se quejan todo el día, que todo les parece mal, pero no hacen nada por cambiarlo. No debemos quejarnos, debemos cambiar las cosas, y si no podemos cambiar a las personas negativas, alejémonos de ellas. Debemos crear un aula alejada de la negatividad.

4. Estamos aquí y ahora.

Los estudiantes son jóvenes y ello les lleva a ser impacientes. Tienen ganas de tenerlo todo ya, y algunos se esfuerzan para ello, pero a otros hay que darles un empujón. Hay que intentar inculcar una filosofía de vida tranquila, de cosechar poco a poco, sin facilidades, porque la vida no es fácil. No se trata de quererlo todo ya, sino de disfrutar lo que estamos haciendo ahora.

5. ¡Movimiento!

Motivar para el deporte y para la actividad es una tarea fundamental del profesorado. La actividad física ayuda a mantener el cuerpo sano, pero además está más que demostrado que podemos ayudar a que nuestra mente esté bien, calmada y concentrada gracias a los efectos de la actividad física. Se puede motivar a la actividad incluyendo concienciación para ello, en la programación, por ejemplo, en el planteamiento de problemas matemáticos relacionados con el deporte.

6. Agradecer y que te agradezcan.

No podemos obligar a nuestros estudiantes a que nos agradezcan nada, pues quizás no se sientan agradecidos por lo que haces o lo que tienen, sin embargo, si podemos predicar con el ejemplo, y agradecer su dedicación cuando se esfuerzan o que te ayuden con alguna cosa cuando es necesario.

7. ¡Ayúdales!

Aunque estén estudiando un grado superior o bachillerato, son estudiantes, son jóvenes y están aprendiendo de la vida. Guiar no es prohibir, pero sí ayudar. Enseñarles los caminos y las posibilidades que tienen, es un paso fundamental para ellos. A veces no ven más opciones que las que tienen delante. Por eso, el papel del profesor y el educador es enseñar, porque necesitan aprender. A las instituciones educativas, no vienen aprendidos.

8. Perdona y pide perdón.

Todos nos equivocamos, incluso los profesores y hay que saber pedir perdón cuando esto ocurre. No somos perfectos y pedir perdón, nos ayuda a sentir mejor. Además, por esta misma razón, hay que hacer entender a los estudiantes, que cuando nos equivocamos, satisface pedir perdón, relaja y ayuda a seguir adelante. También debemos todos, perdonarnos a nosotros mismos cuando nos equivocamos, y no permitir que a nuestras espaldas haya un bagaje que no merecemos cargar.


9. Prioriza.

En ocasiones deseamos llevar a cabo tantos proyectos y actividades, que nos agobiamos nosotros, y agobiamos a nuestros alumnos. Hay que entender que los proyectos y actividades educativas, sirven para que los alumnos puedan aprender de una forma dinámica y práctica y así mismo, adquieran habilidades para su futuro profesional y personal. Sin embargo, a veces, los hacemos colapsar y colapsamos también nosotros mismos. Por esta razón, es importante priorizar y en ocasiones, más vale una retirada a tiempo que una derrota. Hay que gestionar las actividades y realizar las mimas, en función de la importancia que tienen.

10. Sonreír a la vida.

Hay ocasiones en que una sonrisa a destiempo nos puede arruinar la vida, pero sonreír siempre que se pueda, hace creer a los demás y también a nosotros mismos que todo está bien. Que no parezca que te cachondeas de nadie, pero sonríe y sé feliz.

Un saludo y espero que estos consejos os ayuden. A mí me ha servido recordarlos en muchas ocasiones.

jueves, 18 de febrero de 2016

Educar enseñando a vivir.

Está claro que disponer de las competencias básicas en cuanto a matemáticas, lengua y otras materias que nos enseñan en la escuela, es fundamental, pero no debemos olvidar, que la educación debe ir de la mano de la formación, y por tanto, los educadores ahora se tienen que convertir en formadores.

Actualmente, disponemos de toda la información y conocimientos en Internet. Por ello, cada vez la educación debe modernizarse más, y desde los docentes a los padres, debemos centrarnos en educar a los pequeños y no tan pequeños, a aprender a aprender. Es decir, debemos mostrarles las herramientas y las estrategias, para que puedan adquirir esas competencias básicas que siempre se han enseñado en la escuela.

A cambio, si se consigue llegar a esta evolución, podremos encontrarnos con espacio libre en las aulas para el intercambio de conocimientos, valores y la tan apreciada moral y ética que se ha puesto de moda actualmente, pero que desgraciadamente, no se estructura siempre como se debería.

Y por supuesto, debemos pensar, que no sólo los niños estudiosos por naturaleza tienen potencial, sino que también los niños y adolescentes revoltosos y “problemáticos” (y lo pongo entre comillas a conciencia, porque los niños problemáticos no existen, sino que se crean); también tienen derecho a ser formados y educados. En muchas ocasiones, presuponemos que los niños con potencial, son aquellos a los que señalamos como “empollones”, y no es así, únicamente ocurre, que al resto no se le extraen sus habilidades escondidas.


Abrir otras vías simultáneas de educación es importante y puede resultar muy favorable, ya que hacer competitiva a una persona en las habilidades en las que puede destacar, implica que va a desarrollar competitivamente, lo que mejor sabe hacer. Evidentemente, esto hay que conseguirlo, sin dejar de lado la lengua y las matemáticas, así como otras materias necesarias para sentar ciertas bases de conocimiento.

jueves, 10 de diciembre de 2015

¡Cuídate un poquito!

Tanto si estamos trabajando como si estamos estudiando, nos movemos en un mundo que nos exige demasiado, y en una sociedad que cada vez nos presiona más. Todo ello, puede llevar a situaciones en las que no nos cuidemos y queramos a nosotros mismos, lo que a su vez, nos conducirá a no estar tan concentrados en nuestro trabajo, además de sentirnos mal y sin energía.
Por todo esto, es importante que nos queramos y nos cuidemos.

Algunas formas de sentirnos bien, y que funcionan cuando tenemos poco tiempo, son:
1.       Trabaja sin parar pero sin prisas. Una cosa detrás de la otra.
2.       Cuida tu imagen, siendo higiénic@, y haciendo honor a tu cuerpo.
3.       Respira hondo tres veces cuando sientas que el trabajo se te apodera.
4.       Si puedes, toma 20 ó 25 minutos de tu día, para hacer algo de deporte.
5.       Saca mínimo una hora de tu tiempo, para cada una de las comidas del día.
6.       Y, planifícate. Es la única forma de que puedes estabilizar tu mente, y cuidar tu cuerpo.

Un saludo.

domingo, 9 de agosto de 2015

El placer de compartir los libros.

Leer un libro te puede resultar divertido o aburrido, fascinante o desagradable, emocionante o patético, entre otras muchas cosas. Entonces, ¿por qué no compartimos los que nos parezcan divertidos, fascinantes o emocionantes?
Igual que nosotros podemos disfrutar de un buen libro, también podemos permitir que los demás también experimenten grandes sensaciones. Y no sólo eso, sino que facilitar libros a otras personas, los vayan a devolver o no, es repartir cultura, y quizás también felicidad.
Quizás esta entrada hubiera sido más oportuna para el día 23 de Abril, pero...¿Por qué esperar a que llegue un día y no compartir siempre que se pueda?
Además, existen organizaciones que se dedican eventualmente a compartir o intercambiar libros, pero si no tenemos ninguna cerca, podemos ser partícipes de impartir cultura en el entorno más próximo; con amigos, familia...o incluso con una persona que nos encontremos por la calle, que quizás disponga de pocos recursos, pero teniendo un libro en sus manos, es posible que pueda olvidar su terrible situación por un rato.
Con más razón podríamos compartir, cuando los libros electrónicos están tan de moda y no sabemos qué hacer con los de papel de toda la vida, que en algunos casos pueden quedar muy bonitos en la estantería, pero en otros, son sólo para limpiar polvo u ocupar un espacio vital en pequeños apartamentos como en los que viven muchas personas actualmente.
Sabiendo, que compartir es vivir, y que nos hace sentir bien, ¡A compartir se ha dicho! Y más, si de cosas buenas se trata.

domingo, 26 de julio de 2015

¿Para qué sirve la tan valorada escucha activa?

Cada vez en las formaciones de empresa y en las actividades de coaching, se nos habla más de una habilidad que se considera de gran importancia, "La escucha activa". Pero...¿en qué consiste y para qué sirve?

En primer lugar, como ya sabréis, la escucha activa, consiste en no sólo oír lo que nos dicen, sino escuchar lo que se nos dice y comprender la situación del interlocutor. Digamos que estaríamos hablando de una capacidad, que incluye a su vez otras tantas como por ejemplo, la empatía. Es decir, ponernos en los zapatos del otro.

Y...¿Para qué sirve?

Por un lado, se puede confirmar, y si no os lo creéis podéis hacer la prueba con las personas que os rodean, podemos llegar a alcanzar ese ambiente ambiente en la conversación que tanto se necesita a veces para que nos comprendan. En ocasiones, no es necesario que la situación se convierta en tensa para sentirnos incomprendidos. Sin embargo, quizás no nos hemos planteado que no es que seamos incomprendidos, sino que nosotros no estamos entendiendo lo que necesitan los demás. Así pues, si creamos una comunicación relajada en la que nosotros seamos oyentes activos de la misma, es más probable que después nos comprendan a nosotros. Tanto el mensaje que envíen los demás así como el que enviemos nosotros, serán más efectivos.

Por otro lado, cabe decir que cuando escuchamos atentamente, obtenemos datos que podemos convertir posteriormente en información, y de esta manera, aprovechar lo que el emisor del mensaje nos está diciendo, por ejemplo, y en el ámbito comercial, para detectar las necesidades del consumidor. También en lo personal lo podemos utilizar, por qué no, para conseguir algo de nuestras parejas, padres y madres, o hijos e hijas.

Por último, en algunas ocasiones, como consecuencia de no prestar atención a todo lo que se nos está diciendo o a todo lo que decimos, se nos puede comprender mal, y se crean malos entendidos que pueden acarrear conflictos. Sí escuchamos prestando total atención a los mensajes y lo hacemos con empatía, será menos posible que se produzcan esos conflictos y malos entendidos. Aunque nunca podremos evitar el hecho de que cada uno entendemos las cosas de manera diferente, sí suavizaremos las malas interpretaciones.

Y recordad, que la comunicación no es sólo verbal, también nuestros gestos excitan o relajan a la persona que nos habla o a la que hablamos. Así que además de tener cuidado con lo que se dice, también debemos prestar atención a cómo se dice, y qué lenguaje corporal se utiliza para ello.

Por supuesto, adquirir la habilidad de escucha activa, requiere mucho esfuerzo, sobre todo para los que la practicamos poco. Pero como reza el refrán, "con paciencia y una caña...".

Un saludo a tod@s.

miércoles, 24 de junio de 2015

7 cánceres de la sociedad que hay que solucionar.

1. Violencia, maltrato y guerra vs. paz.
Sólo hace falta poner cinco minutos la televisión, para comprobar que que la violencia, el maltrato a personas y animales y la guerra priman ante la paz. Es difícil actualmente imaginar un mundo algo más tranquilo. ¿Cómo lo podemos arreglar? ¿Es posible prever que alguien va a decidir entrar en una iglesia o colegio para comenzar a matar personas inocentes? Algunos apuntan maneras, pero...¿Podemos entonces hacer algo? Quizás si se invirtiera más en sanidad y educación...¿Qué pensáis? Es cierto que la mayoría de nosotros hemos sentido odio hacia alguien, pero ¿Qué es lo que lleva a algunos a atacar esas personas otras personas que no comparten o complacen nuestros intereses o ideología? Algunos científicos creen que eso está en los genes, ¿será verdad? ¿Es modificable la conducta?


2. Pobreza vs. riqueza: La brecha de la desigualdad.
Si estudiamos la Curva de Lorenz (la que representa la distribución de la riqueza) desde algunos años atrás, comprobaremos que los pobres son cada vez más pobres, y los ricos cada vez más ricos. ¿Qué estamos haciendo mal? ¿Cómo es posible que después de tanto luchar por el desarrollo económico desde hace tantos años, y consiguiendo el mismo para muchos países, cada vez haya gente más pobre que rica? Quizás la solución es la educación, ¿o no? Habría que estudiar cómo se ha ido produciendo el desarrollo y crecimiento de los países, porque quizás hemos llevado capital intelectual a los en los que se pretende alcanzar cierto crecimiento, y no hemos formado ni educado a los habitantes de esos países. Quizás les hemos construido el pozo, pero no les hemos enseñado a construirlo. O simplemente quizás, no nos ha interesado compartir nuestro conocimiento con otros países. O simplemente, llevar capital intelectual propio, facilita el proceso. Y como a veces parece, que ayudar no es para favorecer la situación de los demás, sino para sentirse bien uno mismo o quizás para dar cierta imagen, pues la solución no ha sido correcto. ¿Qué opináis?



3. Mortalidad vs. Natalidad: Envejecimiento de la población.
Está claro que la superpoblación es un problema, (ya lo decía Malthus que hasta construyó una teoría al respecto), pero, ¿Y si nacen menos personas y cada vez tenemos más tiempo para envejecer? Con el sistema fiscal que existe en la mayoría de los países, esto no es bueno, pues si hay más viejos que jóvenes, las pensiones no se pueden pagar; si los jóvenes no cotizan, los viejos no cobran, tal y como está organizado el sistema, entonces...¿Debemos tener más hijos? Podrías ser, aunque quizás también, podríamos redistribuir la población. ¿Deberíamos dejar de investigar para que la gente muera antes? Mmmm...creo que no nos gusta esa idea. ¿Qué hacemos entonces? Aunque la muerte es una parte de la vida, a ninguno nos hace gracia dejar este mundo, y como aquí abogamos por la paz y apostamos por la educación para mejorar la humanidad, no queremos cargarnos a nadie, así que será necesario influir sobre la distribución de la población, o pensar en otra cosa.


4. La corrupción vs. la honestidad.
En boca de todos está, y más en España, el asunto de la corrupción. La avaricia nos ha llevado siempre a la perdición por el deseo de tener cada vez más. Quizás sea la sociedad la que nos evoca deseos de tener cada vez más y más...no lo sé, pero en cualquier caso, no hay excusa posible para las personas que se enriquecen a costa de los demás. Si nadie tenemos problemas, no hacemos caso a los corruptos, pero no habría que dejarlo pasar. No nos parece justo, que mientras unos se mueren de hambre, otros se estén enriqueciendo con el dinero que "donamos" para el bienestar social. ¿Cómo es posible tener tan poca vergüenza como para que algunas personas utilicen el dinero que tanto nos cuesta ganar para su propio beneficio? El objetivo de pagar impuestos, es que el dinero obtenido con ellos, se redistribuya a quién lo necesite en diferentes momentos de la vida, estudiando eso sí, los casos, pues tampoco es cuestión de redistribuirlo a quien no lo necesita para dejar a los más necesitados excluidos del sistema.


Un saludo a tod@s.

miércoles, 29 de abril de 2015

¡Seamos optimistas!

Es importante ser optimistas. No sólo por los numerosos estudios que abalan el hecho de que el optimismo permite alcanzar éxitos, sino además, por lo bien que nos sentimos cuando pensamos que todo va a ir bien.

Cuando una persona afronta la realidad, contemplándola desde el lado positivo aunque sin perder la valoración negativa, en lugar de buscar al culpable de la situación, ofrece soluciones, lo que permite así, que se resuelvan los problemas con mayor eficacia y rapidez.

Las personas optimistas, son más persistentes, y no se rinden a la primera. Siempre siguen intentando solventar, evitar y superar los diferentes obstáculos que se les plantean en el camino hacia sus metas.

Sí bien, como ya hemos llegado a pincelar, ser optimista, no quiere decir olvidar lo negativo, sino abordarlo para poder solucionarlo. Es necesario afrontar los problemas, pero hay que hacerlo con una mirada positiva, para que de esta manera, lo negativo no nuble la visión de las posibles soluciones que existan.

Me contaron una vez una historia sobre un experimento que se realizo a unos señores por parte del departamento de recursos humanos de su empresa. Ambos señores, ocupaban el mismo puesto en un principio, pero el primero de ellos, ascendió más rápidamente, teniendo las mismas cualidades y oportunidades.
El experimento consistió en lo siguiente.
El hombre A, pensaba que tenía muy mala suerte, pensaba no ser capaz de afrontar ciertas situaciones que se le planteaban; era un señor que creía que todo lo que le ocurría era malo, y que él era la causa de muchos problemas de su entorno.
El hombre B, pensaba que podía alcanzar a resolver todo lo que se le planteaba, y creía que tenía buena suerte. Alcanzaba todo lo que se proponía, eso sí, con mucho esfuerzo en algunas ocasiones, pero sí, lo conseguía.
Se les colocó a la salida de su despacho, en el suelo, un billete de 50€. 
¿Qué fue lo que ocurrió?
Cuando A acabó su turno, salió de su despacho, dirigiéndose a su frustrado hogar "por culpa suya", y aún andando cabizbajo, no se dio cuenta de que estaba allí el billete.
Por el contrario, el señor B, antes de terminar de abrir la puerta, ya se percató de la existencia del billete de 50€ y lo recogió. 

Con este queremos decir que es importante tener una visión amplia, no sólo física, de todo lo que tenemos alrededor, y verlo de una manera positiva.

Por supuesto, a todos hay cosas que nos resulta complicado resolver, pero con esfuerzo todo se consigue. Por ello, es importante que nos planteemos la posibilidad de que no todo el universo gira alrededor nuestra y necesitamos pensar que si se plantea un problema, es porque necesita solución.

Esperamos que os haya gustado. Y os animamos a que dejéis vuestros comentarios y sugerencias.

Un saludo a tod@s.

martes, 3 de marzo de 2015

Detén un momento tu vida y mira a tu alrededor. 8 cosas que nos perdemos.

En la actualidad, nos dirigimos al trabajo, miramos el móvil, vamos a comprar...porque tenemos que hacerlo. A cambio, intentamos encontrar la felicidad. No está mal hacerlo, pero...¿Qué nos estamos perdiendo mientras tenemos nuestra mente inmersa en nuestros quehaceres diarios? 
Está claro que las nuevas tecnologías, nos permiten acceder a gran parte del conocimiento de la humanidad, y proporcionan grandes ventajas para ser más productivos en el trabajo, pero son uno de los factores que nos obligan a perdernos algunas preciosas cosas que suceden a nuestro alrededor. 
Otro factor influyente al respecto, y según muchos especialistas, fundamental, es que tenemos tantas ansias por alcanzar el futuro que nos perdemos maravillosos momentos del ahora.

1. Disfrutar de las citas con nuestros amig@s. O porque no tenemos tiempo para quedar, o porque cuando quedamos el móvil es más importante.











2. Desarrollarnos personal y profesionalmente. Queremos correr tanto que nos saltamos pasos, no aprendemos por el ahora, aprendemos para el futuro, entonces...¿Aprendemos tanto como podríamos? Además, el aprendizaje no sólo está en los libros, en la escuela, en el trabajo, o en el móvil. Está en todas partes, fijándonos en los demás, podemos aprender. ¿Por qué sólo cogemos una parte?











3. Diversión. Es cierto que los juegos del móvil, tablets...etc., y la televisión ayuda. Pero, ¿cuántas veces nos entra aquella risa placentera que compartíamos con amigos y familiares? Está bien usar la tele, y los móviles, pero también compartir lo que vemos y observamos, y si es posible, encontrando el punto cómico de las cosas. Está claro, que también la crisis afecta, pero hay que intentar recuperar la risa (y no digo sonrisa, que a veces también).









4. Ya no miramos arriba. ¿Y la belleza de las estrellas? En muy pocas ocasiones miramos al cielo, o a la belleza de algunos edificios muy altos. No tenemos tiempo. ¿Cuántos bólidos de fuego nos perdemos? ¿Cuánta belleza de la Luna no vemos? ¿Quizás es por qué como está allí siempre, no nos hace falta mirar? ¿Y qué hay de las nubes y de las puestas del Sol?












5. La posibilidad de ayudar o buscar ayuda, para hacer sentir bien y sentirnos bien con nosotros mismos. No creo que sea sólo porque nos hemos vuelto individualistas, sino que al estar tan ensimismados en nuestros quehaceres, ni pedimos ayuda ni la ofrecemos. Todos empujando en el mismo sentido, y cada uno por su cuenta.






6. Nos perdemos tal cual, o mejor dicho, nos pasamos de parada de autobús, o el número del portal al que íbamos; tanto por mirar al móvil, aunque sea para leer las noticias, como por ir pensando en las "avutardas"; aunque esto último ya pasaba antes de nuestro cambio social y tecnológico. ;)














7. Abre los ojos, o te puedes llevar un sustito. Estamos acostumbrados a hacer más de una cosa a la vez, y de hecho nuestro cerebro nos lo permite. Pero ya más de dos...Responde al mensaje, vigila al niño o niña, cruza la calle...en este orden y no simultáneamente, sino...te perderás la belleza del coche que estaba a punto de atropellarte.










8. La vida. Perdemos los momentos más interesantes de la vida. Por eso, hay que vivir cada momento, e intentar que este sea de felicidad y no de sufrimiento.













Un saludo a tod@s.

martes, 24 de febrero de 2015

¿Nos comunicamos bien?

Todos conocemos a personas que aunque expresen lo que piensan, caen bien. Es decir, son; una palabra ya muy conocida en la actualidad; asertivos. Dicen lo que realmente piensan, sin hacer daño a nadie. Esto no es tarea fácil, no todos tenemos desarrollada esta habilidad, pero "con paciencia y una caña, pescador". Por supuesto, las personas asertivas, en la mayoría de las ocasiones, consiguen c
onvencer a sus interlocutores, sobre la certeza de sus ideas.

Hay varios elementos a tener en cuenta para alcanzar nuestro éxito durante las conversaciones. Ya sabemos que expresar no es sólo decir, y que comunicar, no sólo se hace con la palabra. En toda acción comunicativa, intervienen factores de los cuáles no somos conscientes, estos factores, se encuentran en lo que se denomina, lenguaje no verbal.

Este lenguaje no verbal, se manifiesta a través de diferentes acciones.
Por un lado, los gestos y la postura corporal que realizamos mientras hablamos, inspiran en nuestro interlocutor, sensaciones, las cuáles no somos conscientes de estar transmitiendo. Por ejemplo, si cruzamos los brazos mientras escuchamos a otra persona, le estamos enviando un mensaje de desinterés por lo que dice. Por ello, hay que prestar atención a cómo nos movemos, tanto cuando escuchamos, como cuando hablamos. Si queremos mostrar comprensión hacia lo que nos dicen, asentimos con la cabeza; o si queremos enfatizar algo, es probable que levantemos las manos y los brazos hacia arriba.
Un segundo aspecto a destacar en este lenguaje no verbal, es la mirada. Mirar a nuestro interlocutor, le transmite confianza en nosotros, siempre que esta mirada no se fija, ya que esto podría dar lugar a que la otra persona crea que queremos dominarla. Si no miramos a quién habla o a quién hablamos, es posible que sea porque sentimos timidez ante ese individuo, e incluso transmitimos inseguridad en lo que decimos.
"Una sonrisa, vale más que mil palabras". Fundamental en una conversación para mostrar cercanía y amabilidad, es sonreír. Por supuesto, esta sonrisa, no debe transmitir excepticismo, debe ser una sonrisa sincera, que provoque en nuestro receptor o en el emisor que escuchamos, cercanía y afecto.

Tanto si nos encontramos ante una conversación profesional como personal, debemos ser capaces de controlar el lenguaje no verbal, ya que influirá en las reacciones que tenga la persona con la que dialogamos. Y ya que dialogamos, no discutamos, no creemos conflictos. Practicando, es posible implementar estas habilidades, que nos ayudan a vender más, a conseguir mejores trabajos, y a presenciar menos conflictos, tanto en casa, como fuera de ella.

Esperamos que este artículo os haya sido de gran utilidad.

Un saludo a tod@s.

martes, 16 de diciembre de 2014

¿Culpar a los demás o culparse a uno mismo?

Muchas veces, cuando nos ocurre alguna situación o hecho que nos disgusta, tendemos a culpar a los demás. Un ejemplo sería ir caminando por la oficina, y que un compañero sin querer nos empuje y se nos caigan los informes que llevábamos en la mano. Lo más probable es que inmediatamente culpemos al compañero por ir despistado andando sin darse cuenta de nuestra presencia, pero quizás no nos hemos planteado, que los que íbamos despistados o con prisa, éramos nosotros.
Es decir, que los humanos por defecto, y sobre todo en algunas culturas, somos muy dados a culpar de lo que nos ocurre a todos los demás, y no nos miramos al espejo, pensando que quizás nosotros estamos haciendo algo mal.
Es evidente, que cuando nos hacen daño, no tenemos por qué tener la culpa. Sí bien, en numerosas ocasiones, nos hacen daño porque nosotros queremos tomarlo así. Por ejemplo, cuando a un adolescente lo insultan en el colegio, es posible que empiece a sufrir, y él, no tiene la formación suficiente para evitarlo, y por tanto, sería discutible, pero podríamos pensar que la culpa es del que ha insultado. Si esta misma situación, se da en un adulto desarrollado con normalidad, lo normal es que olvide el asunto. Todo esto, viene a explicar que dependiendo del punto de vista con el que observemos las cosas, nos daremos cuenta, que quizás somos nosotros los culpables de permitir que algunas cosas sucedan, sobre todo en cuanto a sentimientos se refiere, siempre que nos encontremos en un ámbito de protección. Lo cual no quiere decir que insultar o hacer daño a los demás esté bien, pero sí que conociendo que en la sociedad hay todo tipo de personas, saber tomarnos las cosas como nos convenga, y responder con soluciones inteligentes ante personas que atentan contra nosotros, es fundamental para sentirnos bien.
Y, por supuesto, es esencial poder responsabilizarnos de lo que hagamos mal, siendo consecuentes con nuestras palabras y hechos, ya que la autocrítica es el mejor método para crecer y desarrollarnos como personas día a día.

Un saludo.

sábado, 8 de noviembre de 2014

¿Me voy al extranjero a trabajar?

Actualmente, muchos españoles deciden irse a buscar trabajo al extranjero, dada la amplia gama de oportunidades que ello les puede brindar, tanto a nivel económico como profesional. Una vez tomada la decisión de marcharse, se puede hacer de dos maneras. Los menos, deciden apostar por la aventura; otros, en su mayoría, deciden marcharse con todo bien programado.

Para estas segundas personas que deciden emigrar con todo un plan previo, existen numerosas páginas web, y numerosos lugares donde recibir información acerca de ofertas de trabajo y residencia en el extranjero.
La mayoría de las personas que emigran, lo hacen por un tiempo definido, para volver en un futuro no muy lejano a España. Sin embargo, al observar las distintas beneficiosas situaciones que ahí les acaecen, deciden en algunos casos quedarse allí para “siempre”.
En cualquiera de todos los casos, sí es recomendable que sigamos los siguientes pasos cuando deseemos ir a conocer mundo laboral en otros países:
1.       Si tu situación económica es muy complicada, deberías plantearte que marcharse sin un trabajo previamente acordado, no es lo más adecuado. Ya que si sales del país sin un trabajo ya pactado, encontrarás al principio algunas dificultades por las que quizás no pasarías aquí. Así que, lleva dinero, por lo menos para mantenerte allí tres meses en caso de que no encuentres un puesto. Además, hay que ser consciente que el conocimiento de algún idioma diferente al español, será fundamental para encontrar trabajo.
2.       Una decisión que debes tomar, es a qué país quieres dirigirte. Normalmente, los españoles en su mayoría, optamos por países pertenecientes a la Unión Europea, dado que es mucho más fácil en cuanto en tanto a transacciones administrativas se refiere. De todas formas, si no te importa la lentitud y complejidad de la burocracia, puedes optar por viajar a países sudamericanos o a China.
3.       Como ya hemos comentado, lo mejor es encontrar un trabajo previamente a salir de tu país. Al igual que cuando buscamos un empleo en España, podemos utilizar las típicas páginas de empleo, o las ya muy conocidas redes sociales focalizadas en el mundo laboral. Y, otra opción, si tu presupuesto te lo permite, es contratar agencias de colocación en el extranjero, o incluso algunas empresas españolas que colaboran con compañías en el extranjero. Por supuesto, debes preparar entrevistas, igual que si el trabajo que estás buscando fuera en España, así como redactar un buen currículum.
4.       Aunque ya lo hemos comentado por encima, salir de tu país con lugar de residencia contratado, te ahorrará mucho tiempo, y sobre todo, quebraderos de cabeza.
5.       Y si todavía eres universitario, puedes encontrar grandes oportunidades, mientras completas un Programa Erasmus.

¡Ánimo a los que optéis por viajar para conformar vuestro futuro!