miércoles, 29 de abril de 2015

¡Seamos optimistas!

Es importante ser optimistas. No sólo por los numerosos estudios que abalan el hecho de que el optimismo permite alcanzar éxitos, sino además, por lo bien que nos sentimos cuando pensamos que todo va a ir bien.

Cuando una persona afronta la realidad, contemplándola desde el lado positivo aunque sin perder la valoración negativa, en lugar de buscar al culpable de la situación, ofrece soluciones, lo que permite así, que se resuelvan los problemas con mayor eficacia y rapidez.

Las personas optimistas, son más persistentes, y no se rinden a la primera. Siempre siguen intentando solventar, evitar y superar los diferentes obstáculos que se les plantean en el camino hacia sus metas.

Sí bien, como ya hemos llegado a pincelar, ser optimista, no quiere decir olvidar lo negativo, sino abordarlo para poder solucionarlo. Es necesario afrontar los problemas, pero hay que hacerlo con una mirada positiva, para que de esta manera, lo negativo no nuble la visión de las posibles soluciones que existan.

Me contaron una vez una historia sobre un experimento que se realizo a unos señores por parte del departamento de recursos humanos de su empresa. Ambos señores, ocupaban el mismo puesto en un principio, pero el primero de ellos, ascendió más rápidamente, teniendo las mismas cualidades y oportunidades.
El experimento consistió en lo siguiente.
El hombre A, pensaba que tenía muy mala suerte, pensaba no ser capaz de afrontar ciertas situaciones que se le planteaban; era un señor que creía que todo lo que le ocurría era malo, y que él era la causa de muchos problemas de su entorno.
El hombre B, pensaba que podía alcanzar a resolver todo lo que se le planteaba, y creía que tenía buena suerte. Alcanzaba todo lo que se proponía, eso sí, con mucho esfuerzo en algunas ocasiones, pero sí, lo conseguía.
Se les colocó a la salida de su despacho, en el suelo, un billete de 50€. 
¿Qué fue lo que ocurrió?
Cuando A acabó su turno, salió de su despacho, dirigiéndose a su frustrado hogar "por culpa suya", y aún andando cabizbajo, no se dio cuenta de que estaba allí el billete.
Por el contrario, el señor B, antes de terminar de abrir la puerta, ya se percató de la existencia del billete de 50€ y lo recogió. 

Con este queremos decir que es importante tener una visión amplia, no sólo física, de todo lo que tenemos alrededor, y verlo de una manera positiva.

Por supuesto, a todos hay cosas que nos resulta complicado resolver, pero con esfuerzo todo se consigue. Por ello, es importante que nos planteemos la posibilidad de que no todo el universo gira alrededor nuestra y necesitamos pensar que si se plantea un problema, es porque necesita solución.

Esperamos que os haya gustado. Y os animamos a que dejéis vuestros comentarios y sugerencias.

Un saludo a tod@s.

martes, 3 de marzo de 2015

Detén un momento tu vida y mira a tu alrededor. 8 cosas que nos perdemos.

En la actualidad, nos dirigimos al trabajo, miramos el móvil, vamos a comprar...porque tenemos que hacerlo. A cambio, intentamos encontrar la felicidad. No está mal hacerlo, pero...¿Qué nos estamos perdiendo mientras tenemos nuestra mente inmersa en nuestros quehaceres diarios? 
Está claro que las nuevas tecnologías, nos permiten acceder a gran parte del conocimiento de la humanidad, y proporcionan grandes ventajas para ser más productivos en el trabajo, pero son uno de los factores que nos obligan a perdernos algunas preciosas cosas que suceden a nuestro alrededor. 
Otro factor influyente al respecto, y según muchos especialistas, fundamental, es que tenemos tantas ansias por alcanzar el futuro que nos perdemos maravillosos momentos del ahora.

1. Disfrutar de las citas con nuestros amig@s. O porque no tenemos tiempo para quedar, o porque cuando quedamos el móvil es más importante.











2. Desarrollarnos personal y profesionalmente. Queremos correr tanto que nos saltamos pasos, no aprendemos por el ahora, aprendemos para el futuro, entonces...¿Aprendemos tanto como podríamos? Además, el aprendizaje no sólo está en los libros, en la escuela, en el trabajo, o en el móvil. Está en todas partes, fijándonos en los demás, podemos aprender. ¿Por qué sólo cogemos una parte?











3. Diversión. Es cierto que los juegos del móvil, tablets...etc., y la televisión ayuda. Pero, ¿cuántas veces nos entra aquella risa placentera que compartíamos con amigos y familiares? Está bien usar la tele, y los móviles, pero también compartir lo que vemos y observamos, y si es posible, encontrando el punto cómico de las cosas. Está claro, que también la crisis afecta, pero hay que intentar recuperar la risa (y no digo sonrisa, que a veces también).









4. Ya no miramos arriba. ¿Y la belleza de las estrellas? En muy pocas ocasiones miramos al cielo, o a la belleza de algunos edificios muy altos. No tenemos tiempo. ¿Cuántos bólidos de fuego nos perdemos? ¿Cuánta belleza de la Luna no vemos? ¿Quizás es por qué como está allí siempre, no nos hace falta mirar? ¿Y qué hay de las nubes y de las puestas del Sol?












5. La posibilidad de ayudar o buscar ayuda, para hacer sentir bien y sentirnos bien con nosotros mismos. No creo que sea sólo porque nos hemos vuelto individualistas, sino que al estar tan ensimismados en nuestros quehaceres, ni pedimos ayuda ni la ofrecemos. Todos empujando en el mismo sentido, y cada uno por su cuenta.






6. Nos perdemos tal cual, o mejor dicho, nos pasamos de parada de autobús, o el número del portal al que íbamos; tanto por mirar al móvil, aunque sea para leer las noticias, como por ir pensando en las "avutardas"; aunque esto último ya pasaba antes de nuestro cambio social y tecnológico. ;)














7. Abre los ojos, o te puedes llevar un sustito. Estamos acostumbrados a hacer más de una cosa a la vez, y de hecho nuestro cerebro nos lo permite. Pero ya más de dos...Responde al mensaje, vigila al niño o niña, cruza la calle...en este orden y no simultáneamente, sino...te perderás la belleza del coche que estaba a punto de atropellarte.










8. La vida. Perdemos los momentos más interesantes de la vida. Por eso, hay que vivir cada momento, e intentar que este sea de felicidad y no de sufrimiento.













Un saludo a tod@s.

martes, 24 de febrero de 2015

¿Nos comunicamos bien?

Todos conocemos a personas que aunque expresen lo que piensan, caen bien. Es decir, son; una palabra ya muy conocida en la actualidad; asertivos. Dicen lo que realmente piensan, sin hacer daño a nadie. Esto no es tarea fácil, no todos tenemos desarrollada esta habilidad, pero "con paciencia y una caña, pescador". Por supuesto, las personas asertivas, en la mayoría de las ocasiones, consiguen c
onvencer a sus interlocutores, sobre la certeza de sus ideas.

Hay varios elementos a tener en cuenta para alcanzar nuestro éxito durante las conversaciones. Ya sabemos que expresar no es sólo decir, y que comunicar, no sólo se hace con la palabra. En toda acción comunicativa, intervienen factores de los cuáles no somos conscientes, estos factores, se encuentran en lo que se denomina, lenguaje no verbal.

Este lenguaje no verbal, se manifiesta a través de diferentes acciones.
Por un lado, los gestos y la postura corporal que realizamos mientras hablamos, inspiran en nuestro interlocutor, sensaciones, las cuáles no somos conscientes de estar transmitiendo. Por ejemplo, si cruzamos los brazos mientras escuchamos a otra persona, le estamos enviando un mensaje de desinterés por lo que dice. Por ello, hay que prestar atención a cómo nos movemos, tanto cuando escuchamos, como cuando hablamos. Si queremos mostrar comprensión hacia lo que nos dicen, asentimos con la cabeza; o si queremos enfatizar algo, es probable que levantemos las manos y los brazos hacia arriba.
Un segundo aspecto a destacar en este lenguaje no verbal, es la mirada. Mirar a nuestro interlocutor, le transmite confianza en nosotros, siempre que esta mirada no se fija, ya que esto podría dar lugar a que la otra persona crea que queremos dominarla. Si no miramos a quién habla o a quién hablamos, es posible que sea porque sentimos timidez ante ese individuo, e incluso transmitimos inseguridad en lo que decimos.
"Una sonrisa, vale más que mil palabras". Fundamental en una conversación para mostrar cercanía y amabilidad, es sonreír. Por supuesto, esta sonrisa, no debe transmitir excepticismo, debe ser una sonrisa sincera, que provoque en nuestro receptor o en el emisor que escuchamos, cercanía y afecto.

Tanto si nos encontramos ante una conversación profesional como personal, debemos ser capaces de controlar el lenguaje no verbal, ya que influirá en las reacciones que tenga la persona con la que dialogamos. Y ya que dialogamos, no discutamos, no creemos conflictos. Practicando, es posible implementar estas habilidades, que nos ayudan a vender más, a conseguir mejores trabajos, y a presenciar menos conflictos, tanto en casa, como fuera de ella.

Esperamos que este artículo os haya sido de gran utilidad.

Un saludo a tod@s.

sábado, 10 de enero de 2015

20 refranes españoles. El tercero ocurre a menudo.

1. El saber no ocupa lugar.
Y por mucho que tengas, lo puedes aumentar.


2. A cada cerdo, le llega su San Martín.
Es decir, todo persona que obra mal, es castigada.


3. Bien me quieres, bien te quiero, más no te doy mi dinero.
Viene a significar el hecho de no mezclar el dinero con la amistad o el amor.


4. Zapatero a tus zapatos.
No meterse en los asuntos de los demás u opinar de lo que no se sabe.


5. Mientras dura, vida y dulzura.
Cuando se vive el presente sin contemplar las consecuencias en el futuro.


6. Yeguada cansada, prado halla.
Incluso en los peores momentos, se puede encontrar una solución o un alivio.


7. ¿Dónde va Vicente? Donde va la gente.
Crítica a las personas con débil personalidad y que siempre actúan en función de lo que hacen los demás.


8. Todos los caminos llevan a Roma.
Para obtener un resultado o alcanzar un objetivo, lo podemos hacer de diversas maneras.


9. Vemos la paja en el ojo ajeno, y no vemos la viga en el nuestro.
Nos percatamos de los defectos que tienen los demás, pero no somos capaces de ver nuestros propios errores cuando puede que sean mayores.


10. Caballo grande, ande o no ande.
Algo puede ser muy grande, pero puede tener menos valor (no tiene porque ser valor económico) que algo más pequeño.


11. Una imagen vale más que mil palabras.
Las imágenes son las mejores pruebas de un hecho.


12. El comer y el rascar, todo es empezar.
Lo hemos podido comprobar estas Navidades. Sin embargo, su significado quiere decir que una vez que se inicia algo, ya es fácil continuar con ello; el problema es empezar.


13. Si no quieres una taza, taza y media.
Típico de las abuelas. Y el significado...Hay que estar contento con lo que se tiene, porque de otra manera, se puede recibir algo peor y en mayor cantidad.


14. Febrerillo loco, con sus días veintiocho.
15. Rico es quien nada debe, y se pasa como puede.
Alaba a quién vive de su trabajo sin depender de nadie.


16. Gallo que no canta, algo tiene en la garganta.
Cuando alguien no participa en una conversación porque algo le afecta de lo que se está comentando.


17. Quien bien siembra, bien recoge.
Las personas que obran bien, normalmente reciben su recompensa.


18. Haz bien, y no mires a quién.
Indica que hay que hacer el bien desinteresadamente.


19. Promete poco, y cúmplelo pronto.
Es mejor cumplir poco y cumplirlo a tiempo, que no prometer mucho y no alcanzar a lo prometido.


20. Juego y bebida, casa perdida.
El juego y la bebida, pueden causar pérdidas, que además, no tienen porque ser económicas.


Un saludo a tod@s.

martes, 16 de diciembre de 2014

¿Culpar a los demás o culparse a uno mismo?

Muchas veces, cuando nos ocurre alguna situación o hecho que nos disgusta, tendemos a culpar a los demás. Un ejemplo sería ir caminando por la oficina, y que un compañero sin querer nos empuje y se nos caigan los informes que llevábamos en la mano. Lo más probable es que inmediatamente culpemos al compañero por ir despistado andando sin darse cuenta de nuestra presencia, pero quizás no nos hemos planteado, que los que íbamos despistados o con prisa, éramos nosotros.
Es decir, que los humanos por defecto, y sobre todo en algunas culturas, somos muy dados a culpar de lo que nos ocurre a todos los demás, y no nos miramos al espejo, pensando que quizás nosotros estamos haciendo algo mal.
Es evidente, que cuando nos hacen daño, no tenemos por qué tener la culpa. Sí bien, en numerosas ocasiones, nos hacen daño porque nosotros queremos tomarlo así. Por ejemplo, cuando a un adolescente lo insultan en el colegio, es posible que empiece a sufrir, y él, no tiene la formación suficiente para evitarlo, y por tanto, sería discutible, pero podríamos pensar que la culpa es del que ha insultado. Si esta misma situación, se da en un adulto desarrollado con normalidad, lo normal es que olvide el asunto. Todo esto, viene a explicar que dependiendo del punto de vista con el que observemos las cosas, nos daremos cuenta, que quizás somos nosotros los culpables de permitir que algunas cosas sucedan, sobre todo en cuanto a sentimientos se refiere, siempre que nos encontremos en un ámbito de protección. Lo cual no quiere decir que insultar o hacer daño a los demás esté bien, pero sí que conociendo que en la sociedad hay todo tipo de personas, saber tomarnos las cosas como nos convenga, y responder con soluciones inteligentes ante personas que atentan contra nosotros, es fundamental para sentirnos bien.
Y, por supuesto, es esencial poder responsabilizarnos de lo que hagamos mal, siendo consecuentes con nuestras palabras y hechos, ya que la autocrítica es el mejor método para crecer y desarrollarnos como personas día a día.

Un saludo.

sábado, 8 de noviembre de 2014

¿Me voy al extranjero a trabajar?

Actualmente, muchos españoles deciden irse a buscar trabajo al extranjero, dada la amplia gama de oportunidades que ello les puede brindar, tanto a nivel económico como profesional. Una vez tomada la decisión de marcharse, se puede hacer de dos maneras. Los menos, deciden apostar por la aventura; otros, en su mayoría, deciden marcharse con todo bien programado.

Para estas segundas personas que deciden emigrar con todo un plan previo, existen numerosas páginas web, y numerosos lugares donde recibir información acerca de ofertas de trabajo y residencia en el extranjero.
La mayoría de las personas que emigran, lo hacen por un tiempo definido, para volver en un futuro no muy lejano a España. Sin embargo, al observar las distintas beneficiosas situaciones que ahí les acaecen, deciden en algunos casos quedarse allí para “siempre”.
En cualquiera de todos los casos, sí es recomendable que sigamos los siguientes pasos cuando deseemos ir a conocer mundo laboral en otros países:
1.       Si tu situación económica es muy complicada, deberías plantearte que marcharse sin un trabajo previamente acordado, no es lo más adecuado. Ya que si sales del país sin un trabajo ya pactado, encontrarás al principio algunas dificultades por las que quizás no pasarías aquí. Así que, lleva dinero, por lo menos para mantenerte allí tres meses en caso de que no encuentres un puesto. Además, hay que ser consciente que el conocimiento de algún idioma diferente al español, será fundamental para encontrar trabajo.
2.       Una decisión que debes tomar, es a qué país quieres dirigirte. Normalmente, los españoles en su mayoría, optamos por países pertenecientes a la Unión Europea, dado que es mucho más fácil en cuanto en tanto a transacciones administrativas se refiere. De todas formas, si no te importa la lentitud y complejidad de la burocracia, puedes optar por viajar a países sudamericanos o a China.
3.       Como ya hemos comentado, lo mejor es encontrar un trabajo previamente a salir de tu país. Al igual que cuando buscamos un empleo en España, podemos utilizar las típicas páginas de empleo, o las ya muy conocidas redes sociales focalizadas en el mundo laboral. Y, otra opción, si tu presupuesto te lo permite, es contratar agencias de colocación en el extranjero, o incluso algunas empresas españolas que colaboran con compañías en el extranjero. Por supuesto, debes preparar entrevistas, igual que si el trabajo que estás buscando fuera en España, así como redactar un buen currículum.
4.       Aunque ya lo hemos comentado por encima, salir de tu país con lugar de residencia contratado, te ahorrará mucho tiempo, y sobre todo, quebraderos de cabeza.
5.       Y si todavía eres universitario, puedes encontrar grandes oportunidades, mientras completas un Programa Erasmus.

¡Ánimo a los que optéis por viajar para conformar vuestro futuro!

lunes, 6 de octubre de 2014

Las provincias y los gentilicios en España.


Hace ya algún tiempo, un usuario de Facebook, nos solicitó información acerca de las provincias españolas y adjetivos para los habitantes de las mismas, que hemos decidido entender por adjetivos los gentilicios de éstas, por falta de respuesta del usuario en cuanto a qué tipo de adjetivos necesitaba.


Hemos ordenado las provincias y sus gentilicios por Comunidades Autónomas, y ha quedado la siguiente lista.

Andalucía:
- Almería: Almeriense.
- Cádiz: Gaditano.
- Córdoba: Cordobés.
- Granada: Granadino.
- Huelva: Onubense.
- Jaén: Jienense.
- Málaga: Malagueño.
- Sevilla: Hispalense.

Aragón:
- Huesca: Oscense.
- Teruel: Turolense.
- Zaragoza: Zaragozano.

Asturias: Asturiano.

Cantabria: Cántabro.

Castilla-La Mancha:
- Albacete: Albacetense.
- Ciudad Real: Cluniense.
- Cuenca: Conquense.
- Guadalajara: Caracense.
- Salamanca: Salmantino.
- Toledo: Toledano.

Castilla y León:
- Ávila: Avilés.
- Burgos: Burgalés.
- León: Leonés.
- Palencia: Palentino.
- Segovia: Segoviano.
- Soria: Soriano.
- Valladolid: Vallisoletano.
- Zamora: Zamorano.

Cataluña:
- Barcelona: Barcelonés.
- Gerona: Gerundense.
- Lérida: Ilerdense.
- Tarragona: Tarraconense.

Ceuta: Ceutí.

Comunidad Valenciana:
- Alicante: Lucentino.
- Castellón: Castellonense.
- Valencia: Valenciano.

Extremadura:
- Badajoz: Pacense.
- Cáceres: Norbiense.

Galicia:
- La Coruña: Coruñés.
- Lugo: Lucense.
- Orense: Orensano.
- Pontevedra: Pontevedrés.

Gran Canaria: 
- Las Palmas: Grancanario.
- Tenerife: Tinerfeño.

Islas Baleares: Gimnesiense.

La Rioja: Riojano.

Madrid: Madrileño.

Melilla: Melillense.

Murcia: Murciano.

Navarra: Navarro.

País Vasco:
- Álava: Alavés.
- Guipúzcoa: Guipuzcoano.
- Vizcaya: Vizcaíno.

Cabe decir, que además de los gentilicios aquí expuestos, existen algunos otros igual de válidos, que si queréis podéis ir completando vosotros.

Un saludo a tod@s.