Ayer, mientras explicaba a mis alumn@s algunas nociones de Excel, escribiendo en la pizarra, pensaba, pero si cada día tengo la letra más fea. Y en ese momento no me dio tiempo a divagar más sobre el asunto. Sin embargo, en el camino de vuelta a casa, me decía a mí misma, ¿sólo escribo a mano en la pizarra? Pues casi, porque incluso la mayoría de exámenes que corrijo, están resueltos por mis alumn@s a ordenador.
Entonces fue cuando me pregunté si estamos llegando al fin de la escritura a mano. Pues quizá sí, y quizás la escritura a mano, acabe en el olvido o como un arte antaño en unas cuantas generaciones venideras. Algunos pensarán, ¡Pues qué bien!; y otros, ¡Vaya qué pena! Pero en cualquier caso, nos tenemos que adaptar a los nuevos tiempos, y aprender en primer lugar a escribir en un teclado, táctil o no; pues ahora ya muchas pizarras son digitales, muchos conocimientos se aprenden y se demuestran en la pantalla. Hay que renovarse, es más, por gracia o por desgracia, las nuevas tecnologías están provocando que la presencia en un aula sea innecesaria; la escuela, el instituto y la universidad, ahora están en casa. Saber escribir a mano ya no es necesario, pero sí a ordenador o en el móvil. ¡Eso sí! ¿Qué pensarían las antiguas generaciones en las que la escritura sí que era un arte de verdad y la persona que mejor caligrafía tenía era una persona destacada de la sociedad?
Tal vez, a consecuencia de esto, nos ahorremos un maravilloso tiempo en la escuela, que podamos aprovechar para materia más provechosas o para enseñar a nuestr@s niñ@s a teclear con eficiencia. Sin embargo, los fabricantes de papel se tendrán que reinventar, pues si cada día que pasa se imprime menos, y además, escribimos menos, también utilizaremos menos papel.
¿Qué opináis?
domingo, 13 de septiembre de 2015
domingo, 9 de agosto de 2015
El placer de compartir los libros.
Leer un libro te puede resultar divertido o aburrido, fascinante o desagradable, emocionante o patético, entre otras muchas cosas. Entonces, ¿por qué no compartimos los que nos parezcan divertidos, fascinantes o emocionantes?
Igual que nosotros podemos disfrutar de un buen libro, también podemos permitir que los demás también experimenten grandes sensaciones. Y no sólo eso, sino que facilitar libros a otras personas, los vayan a devolver o no, es repartir cultura, y quizás también felicidad.
Quizás esta entrada hubiera sido más oportuna para el día 23 de Abril, pero...¿Por qué esperar a que llegue un día y no compartir siempre que se pueda?
Además, existen organizaciones que se dedican eventualmente a compartir o intercambiar libros, pero si no tenemos ninguna cerca, podemos ser partícipes de impartir cultura en el entorno más próximo; con amigos, familia...o incluso con una persona que nos encontremos por la calle, que quizás disponga de pocos recursos, pero teniendo un libro en sus manos, es posible que pueda olvidar su terrible situación por un rato.
Con más razón podríamos compartir, cuando los libros electrónicos están tan de moda y no sabemos qué hacer con los de papel de toda la vida, que en algunos casos pueden quedar muy bonitos en la estantería, pero en otros, son sólo para limpiar polvo u ocupar un espacio vital en pequeños apartamentos como en los que viven muchas personas actualmente.
Sabiendo, que compartir es vivir, y que nos hace sentir bien, ¡A compartir se ha dicho! Y más, si de cosas buenas se trata.
domingo, 26 de julio de 2015
¿Para qué sirve la tan valorada escucha activa?
Cada vez en las formaciones de empresa y en las actividades de coaching, se nos habla más de una habilidad que se considera de gran importancia, "La escucha activa". Pero...¿en qué consiste y para qué sirve?En primer lugar, como ya sabréis, la escucha activa, consiste en no sólo oír lo que nos dicen, sino escuchar lo que se nos dice y comprender la situación del interlocutor. Digamos que estaríamos hablando de una capacidad, que incluye a su vez otras tantas como por ejemplo, la empatía. Es decir, ponernos en los zapatos del otro.
Y...¿Para qué sirve?
Por un lado, se puede confirmar, y si no os lo creéis podéis hacer la prueba con las personas que os rodean, podemos llegar a alcanzar ese ambiente ambiente en la conversación que tanto se necesita a veces para que nos comprendan. En ocasiones, no es necesario que la situación se convierta en tensa para sentirnos incomprendidos. Sin embargo, quizás no nos hemos planteado que no es que seamos incomprendidos, sino que nosotros no estamos entendiendo lo que necesitan los demás. Así pues, si creamos una comunicación relajada en la que nosotros seamos oyentes activos de la misma, es más probable que después nos comprendan a nosotros. Tanto el mensaje que envíen los demás así como el que enviemos nosotros, serán más efectivos.
Por otro lado, cabe decir que cuando escuchamos atentamente, obtenemos datos que podemos convertir posteriormente en información, y de esta manera, aprovechar lo que el emisor del mensaje nos está diciendo, por ejemplo, y en el ámbito comercial, para detectar las necesidades del consumidor. También en lo personal lo podemos utilizar, por qué no, para conseguir algo de nuestras parejas, padres y madres, o hijos e hijas.
Por último, en algunas ocasiones, como consecuencia de no prestar atención a todo lo que se nos está diciendo o a todo lo que decimos, se nos puede comprender mal, y se crean malos entendidos que pueden acarrear conflictos. Sí escuchamos prestando total atención a los mensajes y lo hacemos con empatía, será menos posible que se produzcan esos conflictos y malos entendidos. Aunque nunca podremos evitar el hecho de que cada uno entendemos las cosas de manera diferente, sí suavizaremos las malas interpretaciones.
Y recordad, que la comunicación no es sólo verbal, también nuestros gestos excitan o relajan a la persona que nos habla o a la que hablamos. Así que además de tener cuidado con lo que se dice, también debemos prestar atención a cómo se dice, y qué lenguaje corporal se utiliza para ello.
Por supuesto, adquirir la habilidad de escucha activa, requiere mucho esfuerzo, sobre todo para los que la practicamos poco. Pero como reza el refrán, "con paciencia y una caña...".
Un saludo a tod@s.
miércoles, 24 de junio de 2015
7 cánceres de la sociedad que hay que solucionar.
1. Violencia, maltrato y guerra vs. paz.
Sólo hace falta poner cinco minutos la televisión, para comprobar que que la violencia, el maltrato a personas y animales y la guerra priman ante la paz. Es difícil actualmente imaginar un mundo algo más tranquilo. ¿Cómo lo podemos arreglar? ¿Es posible prever que alguien va a decidir entrar en una iglesia o colegio para comenzar a matar personas inocentes? Algunos apuntan maneras, pero...¿Podemos entonces hacer algo? Quizás si se invirtiera más en sanidad y educación...¿Qué pensáis? Es cierto que la mayoría de nosotros hemos sentido odio hacia alguien, pero ¿Qué es lo que lleva a algunos a atacar esas personas otras personas que no comparten o complacen nuestros intereses o ideología? Algunos científicos creen que eso está en los genes, ¿será verdad? ¿Es modificable la conducta?
2. Pobreza vs. riqueza: La brecha de la desigualdad.
Si estudiamos la Curva de Lorenz (la que representa la distribución de la riqueza) desde algunos años atrás, comprobaremos que los pobres son cada vez más pobres, y los ricos cada vez más ricos. ¿Qué estamos haciendo mal? ¿Cómo es posible que después de tanto luchar por el desarrollo económico desde hace tantos años, y consiguiendo el mismo para muchos países, cada vez haya gente más pobre que rica? Quizás la solución es la educación, ¿o no? Habría que estudiar cómo se ha ido produciendo el desarrollo y crecimiento de los países, porque quizás hemos llevado capital intelectual a los en los que se pretende alcanzar cierto crecimiento, y no hemos formado ni educado a los habitantes de esos países. Quizás les hemos construido el pozo, pero no les hemos enseñado a construirlo. O simplemente quizás, no nos ha interesado compartir nuestro conocimiento con otros países. O simplemente, llevar capital intelectual propio, facilita el proceso. Y como a veces parece, que ayudar no es para favorecer la situación de los demás, sino para sentirse bien uno mismo o quizás para dar cierta imagen, pues la solución no ha sido correcto. ¿Qué opináis?
3. Mortalidad vs. Natalidad: Envejecimiento de la población.
Está claro que la superpoblación es un problema, (ya lo decía Malthus que hasta construyó una teoría al respecto), pero, ¿Y si nacen menos personas y cada vez tenemos más tiempo para envejecer? Con el sistema fiscal que existe en la mayoría de los países, esto no es bueno, pues si hay más viejos que jóvenes, las pensiones no se pueden pagar; si los jóvenes no cotizan, los viejos no cobran, tal y como está organizado el sistema, entonces...¿Debemos tener más hijos? Podrías ser, aunque quizás también, podríamos redistribuir la población. ¿Deberíamos dejar de investigar para que la gente muera antes? Mmmm...creo que no nos gusta esa idea. ¿Qué hacemos entonces? Aunque la muerte es una parte de la vida, a ninguno nos hace gracia dejar este mundo, y como aquí abogamos por la paz y apostamos por la educación para mejorar la humanidad, no queremos cargarnos a nadie, así que será necesario influir sobre la distribución de la población, o pensar en otra cosa.
4. La corrupción vs. la honestidad.
En boca de todos está, y más en España, el asunto de la corrupción. La avaricia nos ha llevado siempre a la perdición por el deseo de tener cada vez más. Quizás sea la sociedad la que nos evoca deseos de tener cada vez más y más...no lo sé, pero en cualquier caso, no hay excusa posible para las personas que se enriquecen a costa de los demás. Si nadie tenemos problemas, no hacemos caso a los corruptos, pero no habría que dejarlo pasar. No nos parece justo, que mientras unos se mueren de hambre, otros se estén enriqueciendo con el dinero que "donamos" para el bienestar social. ¿Cómo es posible tener tan poca vergüenza como para que algunas personas utilicen el dinero que tanto nos cuesta ganar para su propio beneficio? El objetivo de pagar impuestos, es que el dinero obtenido con ellos, se redistribuya a quién lo necesite en diferentes momentos de la vida, estudiando eso sí, los casos, pues tampoco es cuestión de redistribuirlo a quien no lo necesita para dejar a los más necesitados excluidos del sistema.
Sólo hace falta poner cinco minutos la televisión, para comprobar que que la violencia, el maltrato a personas y animales y la guerra priman ante la paz. Es difícil actualmente imaginar un mundo algo más tranquilo. ¿Cómo lo podemos arreglar? ¿Es posible prever que alguien va a decidir entrar en una iglesia o colegio para comenzar a matar personas inocentes? Algunos apuntan maneras, pero...¿Podemos entonces hacer algo? Quizás si se invirtiera más en sanidad y educación...¿Qué pensáis? Es cierto que la mayoría de nosotros hemos sentido odio hacia alguien, pero ¿Qué es lo que lleva a algunos a atacar esas personas otras personas que no comparten o complacen nuestros intereses o ideología? Algunos científicos creen que eso está en los genes, ¿será verdad? ¿Es modificable la conducta?
Si estudiamos la Curva de Lorenz (la que representa la distribución de la riqueza) desde algunos años atrás, comprobaremos que los pobres son cada vez más pobres, y los ricos cada vez más ricos. ¿Qué estamos haciendo mal? ¿Cómo es posible que después de tanto luchar por el desarrollo económico desde hace tantos años, y consiguiendo el mismo para muchos países, cada vez haya gente más pobre que rica? Quizás la solución es la educación, ¿o no? Habría que estudiar cómo se ha ido produciendo el desarrollo y crecimiento de los países, porque quizás hemos llevado capital intelectual a los en los que se pretende alcanzar cierto crecimiento, y no hemos formado ni educado a los habitantes de esos países. Quizás les hemos construido el pozo, pero no les hemos enseñado a construirlo. O simplemente quizás, no nos ha interesado compartir nuestro conocimiento con otros países. O simplemente, llevar capital intelectual propio, facilita el proceso. Y como a veces parece, que ayudar no es para favorecer la situación de los demás, sino para sentirse bien uno mismo o quizás para dar cierta imagen, pues la solución no ha sido correcto. ¿Qué opináis?
3. Mortalidad vs. Natalidad: Envejecimiento de la población.
Está claro que la superpoblación es un problema, (ya lo decía Malthus que hasta construyó una teoría al respecto), pero, ¿Y si nacen menos personas y cada vez tenemos más tiempo para envejecer? Con el sistema fiscal que existe en la mayoría de los países, esto no es bueno, pues si hay más viejos que jóvenes, las pensiones no se pueden pagar; si los jóvenes no cotizan, los viejos no cobran, tal y como está organizado el sistema, entonces...¿Debemos tener más hijos? Podrías ser, aunque quizás también, podríamos redistribuir la población. ¿Deberíamos dejar de investigar para que la gente muera antes? Mmmm...creo que no nos gusta esa idea. ¿Qué hacemos entonces? Aunque la muerte es una parte de la vida, a ninguno nos hace gracia dejar este mundo, y como aquí abogamos por la paz y apostamos por la educación para mejorar la humanidad, no queremos cargarnos a nadie, así que será necesario influir sobre la distribución de la población, o pensar en otra cosa.
4. La corrupción vs. la honestidad.
En boca de todos está, y más en España, el asunto de la corrupción. La avaricia nos ha llevado siempre a la perdición por el deseo de tener cada vez más. Quizás sea la sociedad la que nos evoca deseos de tener cada vez más y más...no lo sé, pero en cualquier caso, no hay excusa posible para las personas que se enriquecen a costa de los demás. Si nadie tenemos problemas, no hacemos caso a los corruptos, pero no habría que dejarlo pasar. No nos parece justo, que mientras unos se mueren de hambre, otros se estén enriqueciendo con el dinero que "donamos" para el bienestar social. ¿Cómo es posible tener tan poca vergüenza como para que algunas personas utilicen el dinero que tanto nos cuesta ganar para su propio beneficio? El objetivo de pagar impuestos, es que el dinero obtenido con ellos, se redistribuya a quién lo necesite en diferentes momentos de la vida, estudiando eso sí, los casos, pues tampoco es cuestión de redistribuirlo a quien no lo necesita para dejar a los más necesitados excluidos del sistema.
Un saludo a tod@s.
sábado, 23 de mayo de 2015
Tipos de currículum.
Continuando con la entrada del currículum presentada hace unos días, hoy, os mostramos qué tipos de currículum existen, por supuesto, todos igual de válidos.1. Currículum funcional.
El currículum funcional, se basa en una estructura por temas. Es decir, organizamos nuestros estudios y experiencias profesionales por temas.
Destacamos entonces en este tipo de currículums, la experiencia o formación académica que deseemos, y el empleador, podrá de un simple vistazo, observar si disponemos de las capacidades o habilidades necesarias para el puesto que está vacante.
Es muy útil para poner en relevancia, las habilidades y logros que más nos favorecen para alcanzar una entrevista en relación con el puesto que se está intentando conseguir, y por otro lado, permite evitar presentar aspectos que o no son relevantes para el puesto, o pueden perjudicar nuestra selección.
Normalmente, no se introducen fechas en este tipo de currículums, así, evitaremos poner a la vista períodos en los que hemos estado sin trabajar o sin estudiar. Además, no se observará de esta manera, si se ha trabajado mucho o poco tiempo en una misma empresa. Lo cual puede ser muy ventajoso.
Es muy útil para el caso de personas que llevan mucho tiempo sin trabajar o que disponen de muy poca experiencia profesional, además de para autónomos que deseen destacar sus capacidades.
Por supuesto, este tipo de currículum, nos permitirá además de destacar nuestras habilidades, poner a disposición del empleador características como nuestros intereses o motivaciones.
Encontraréis muchas plantillas en los diferentes buscadores de internet, que podéis rellenar con facilidad.
2. Currículum cronológico.
El de toda la vida. Consiste en ordenar cronológicamente la formación académica y la experiencia profesional, poniendo al final algún detalle como por ejemplo, si disponemos de carnet de conducir y su tipo, de carnet de manipulador de alimentos...etc.
Es muy comprensible para el empleador, ya que está muy bien estructurado. Resulta muy útil cuando queremos poner en relevancia, las responsabilidades que hemos adquirido en puestos anteriores o nuestra estabilidad en una misma empresa, lo que quizás implique una fuerte cualidad de lealtad.
Por otro lado, si hemos cambiado mucho de empresa, o llevamos mucho tiempo sin trabajar, no es conveniente presentarnos de esta manera, pues el empleador va a observar esos puntos, que quizás resulten desfavorables para que nuestra candidatura sea tenida en cuenta.
3. Currículum combinado.
Quizás sea uno de los que más se están empezando a usar. En este tipo de currículum, además de destacar nuestra experiencia, tenemos la posibilidad de destacar nuestras habilidades, intereses y motivaciones.
Es posible que la desventaja de este currículum sea que es el más difícil de elaborar ya que tenemos que analizar muy en profundidad cuáles son las habilidades y la experiencia que deseamos reflejar. Y dado que para cada puesto al que optamos, como ya citamos, hay que adaptar y modificar el currículum (o incluso hacerlo completamente nuevo), nos llevará mucho más tiempo que si presentáramos cualquiera de los dos anteriores.
En cualquiera de los casos, permite realizar una gran obra de arte a la hora de presentar nuestra candidatura, que en los tiempos que corren, suele resultar beneficiosa.
En cualquiera de los casos, es importante recordar, que buscar trabajo es un trabajo, y parte de esa labor, consiste en presentarnos adecuadamente, destacando las características, formación y experiencia requeridas para cada candidatura. Hay que estudiar a cada empresa, antes de aplicar a un puesto de la misma, e igualmente, es necesario estudiar el puesto para el que nos presentamos.
Los currículums, sean del tipo que sean, es recomendable que no excedan de dos páginas, y que estén presentados de la manera más "bonita" posible.
Esperamos que todo esto os sirva de utilidad.
Un saludo a tod@s.
miércoles, 29 de abril de 2015
¡Seamos optimistas!
Es importante ser optimistas. No sólo por los numerosos estudios que abalan el hecho de que el optimismo permite alcanzar éxitos, sino además, por lo bien que nos sentimos cuando pensamos que todo va a ir bien.
Cuando una persona afronta la realidad, contemplándola desde el lado positivo aunque sin perder la valoración negativa, en lugar de buscar al culpable de la situación, ofrece soluciones, lo que permite así, que se resuelvan los problemas con mayor eficacia y rapidez.
Las personas optimistas, son más persistentes, y no se rinden a la primera. Siempre siguen intentando solventar, evitar y superar los diferentes obstáculos que se les plantean en el camino hacia sus metas.
Sí bien, como ya hemos llegado a pincelar, ser optimista, no quiere decir olvidar lo negativo, sino abordarlo para poder solucionarlo. Es necesario afrontar los problemas, pero hay que hacerlo con una mirada positiva, para que de esta manera, lo negativo no nuble la visión de las posibles soluciones que existan.
Me contaron una vez una historia sobre un experimento que se realizo a unos señores por parte del departamento de recursos humanos de su empresa. Ambos señores, ocupaban el mismo puesto en un principio, pero el primero de ellos, ascendió más rápidamente, teniendo las mismas cualidades y oportunidades.
El experimento consistió en lo siguiente.
El hombre A, pensaba que tenía muy mala suerte, pensaba no ser capaz de afrontar ciertas situaciones que se le planteaban; era un señor que creía que todo lo que le ocurría era malo, y que él era la causa de muchos problemas de su entorno.
El hombre B, pensaba que podía alcanzar a resolver todo lo que se le planteaba, y creía que tenía buena suerte. Alcanzaba todo lo que se proponía, eso sí, con mucho esfuerzo en algunas ocasiones, pero sí, lo conseguía.
Se les colocó a la salida de su despacho, en el suelo, un billete de 50€.
¿Qué fue lo que ocurrió?
Cuando A acabó su turno, salió de su despacho, dirigiéndose a su frustrado hogar "por culpa suya", y aún andando cabizbajo, no se dio cuenta de que estaba allí el billete.
Por el contrario, el señor B, antes de terminar de abrir la puerta, ya se percató de la existencia del billete de 50€ y lo recogió.
Con este queremos decir que es importante tener una visión amplia, no sólo física, de todo lo que tenemos alrededor, y verlo de una manera positiva.
Por supuesto, a todos hay cosas que nos resulta complicado resolver, pero con esfuerzo todo se consigue. Por ello, es importante que nos planteemos la posibilidad de que no todo el universo gira alrededor nuestra y necesitamos pensar que si se plantea un problema, es porque necesita solución.
Esperamos que os haya gustado. Y os animamos a que dejéis vuestros comentarios y sugerencias.
Un saludo a tod@s.
martes, 3 de marzo de 2015
Detén un momento tu vida y mira a tu alrededor. 8 cosas que nos perdemos.
En la actualidad, nos dirigimos al trabajo, miramos el móvil, vamos a comprar...porque tenemos que hacerlo. A cambio, intentamos encontrar la felicidad. No está mal hacerlo, pero...¿Qué nos estamos perdiendo mientras tenemos nuestra mente inmersa en nuestros quehaceres diarios?
Está claro que las nuevas tecnologías, nos permiten acceder a gran parte del conocimiento de la humanidad, y proporcionan grandes ventajas para ser más productivos en el trabajo, pero son uno de los factores que nos obligan a perdernos algunas preciosas cosas que suceden a nuestro alrededor.
Otro factor influyente al respecto, y según muchos especialistas, fundamental, es que tenemos tantas ansias por alcanzar el futuro que nos perdemos maravillosos momentos del ahora.
1. Disfrutar de las citas con nuestros amig@s. O porque no tenemos tiempo para quedar, o porque cuando quedamos el móvil es más importante.
2. Desarrollarnos personal y profesionalmente. Queremos correr tanto que nos saltamos pasos, no aprendemos por el ahora, aprendemos para el futuro, entonces...¿Aprendemos tanto como podríamos? Además, el aprendizaje no sólo está en los libros, en la escuela, en el trabajo, o en el móvil. Está en todas partes, fijándonos en los demás, podemos aprender. ¿Por qué sólo cogemos una parte?
3. Diversión. Es cierto que los juegos del móvil, tablets...etc., y la televisión ayuda. Pero, ¿cuántas veces nos entra aquella risa placentera que compartíamos con amigos y familiares? Está bien usar la tele, y los móviles, pero también compartir lo que vemos y observamos, y si es posible, encontrando el punto cómico de las cosas. Está claro, que también la crisis afecta, pero hay que intentar recuperar la risa (y no digo sonrisa, que a veces también).
4. Ya no miramos arriba. ¿Y la belleza de las estrellas? En muy pocas ocasiones miramos al cielo, o a la belleza de algunos edificios muy altos. No tenemos tiempo. ¿Cuántos bólidos de fuego nos perdemos? ¿Cuánta belleza de la Luna no vemos? ¿Quizás es por qué como está allí siempre, no nos hace falta mirar? ¿Y qué hay de las nubes y de las puestas del Sol?
5. La posibilidad de ayudar o buscar ayuda, para hacer sentir bien y sentirnos bien con nosotros mismos. No creo que sea sólo porque nos hemos vuelto individualistas, sino que al estar tan ensimismados en nuestros quehaceres, ni pedimos ayuda ni la ofrecemos. Todos empujando en el mismo sentido, y cada uno por su cuenta.
6. Nos perdemos tal cual, o mejor dicho, nos pasamos de parada de autobús, o el número del portal al que íbamos; tanto por mirar al móvil, aunque sea para leer las noticias, como por ir pensando en las "avutardas"; aunque esto último ya pasaba antes de nuestro cambio social y tecnológico. ;)
7. Abre los ojos, o te puedes llevar un sustito. Estamos acostumbrados a hacer más de una cosa a la vez, y de hecho nuestro cerebro nos lo permite. Pero ya más de dos...Responde al mensaje, vigila al niño o niña, cruza la calle...en este orden y no simultáneamente, sino...te perderás la belleza del coche que estaba a punto de atropellarte.
8. La vida. Perdemos los momentos más interesantes de la vida. Por eso, hay que vivir cada momento, e intentar que este sea de felicidad y no de sufrimiento.
Un saludo a tod@s.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)












