jueves, 10 de diciembre de 2015

¡Cuídate un poquito!

Tanto si estamos trabajando como si estamos estudiando, nos movemos en un mundo que nos exige demasiado, y en una sociedad que cada vez nos presiona más. Todo ello, puede llevar a situaciones en las que no nos cuidemos y queramos a nosotros mismos, lo que a su vez, nos conducirá a no estar tan concentrados en nuestro trabajo, además de sentirnos mal y sin energía.
Por todo esto, es importante que nos queramos y nos cuidemos.

Algunas formas de sentirnos bien, y que funcionan cuando tenemos poco tiempo, son:
1.       Trabaja sin parar pero sin prisas. Una cosa detrás de la otra.
2.       Cuida tu imagen, siendo higiénic@, y haciendo honor a tu cuerpo.
3.       Respira hondo tres veces cuando sientas que el trabajo se te apodera.
4.       Si puedes, toma 20 ó 25 minutos de tu día, para hacer algo de deporte.
5.       Saca mínimo una hora de tu tiempo, para cada una de las comidas del día.
6.       Y, planifícate. Es la única forma de que puedes estabilizar tu mente, y cuidar tu cuerpo.

Un saludo.

domingo, 15 de noviembre de 2015

Los 10 miedos más típicos.

¿Recordáis cuando erais pequeños y os echabais a dormir? Aquí tenéis algunos miedos que os harán volver a la infancia, o quizás, ¿seguís teniéndolos?

1. Los monstruos debajo de la cama o dentro del armario. Siempre aparecían sombras raras en la habitación que nos hacían temblar y nos obligaban a taparnos la cabeza, como si al estar cubiertos por las sábanas no fueran a atacarnos.


2. Y estos monstruos, eran creados por la obscuridad. Sin obscuridad, no había monstruos. Sólo hacía falta echar la luz, y dormíamos como marmotillas.


3. Yo todavía tengo miedo a este. Aislamiento social o soledad, y eso que soy muy sociable, pero algunas veces me preocupa, no que me aíslen a mí, sino que aíslen a mis alumn@s.



4. Y estos más que miedo, ahora me dan asco. Algunos bichitos, en concreto la tarántulas. Hay que dejarlo vivir, en eso estoy de acuerdo, pero que por favor, no se acerquen a mí.



5. La muerte de un ser querido, asusta más que la propia misma, pero no sólo a l@s niñ@s sino en general a los adultos, así que se podría decir que más que miedo a la muerte, se tiene miedo a la pérdida.



6. Y este más, es miedo de adultos que de niñ@s, pues estos últimos tienen ganas de hacerlo. Sin embargo, en los adultos, y más con las circunstancias actuales, las personas tienen mucho miedo a volar en avión.



7. La posibilidad de enfrentarse a un desastre natural. Los niños suelen preguntar qué pasaría si un asteroide cae a la tierra, o si se produce un terremoto, pues les crea incertidumbre el desconocimiento de lo que puede provocar tal cosa.



8. Nadie quiere ser contagiado por una enfermedad, que nos deje regular para lo que nos quede de vida, o que nos mate. Ahora con la globalización, todo es posible, y la gente se acongoja.


9. Y aunque puede sonar raro, hay muchas personas que tienen miedo a enamorarse, y esto puede ser debido a un temor encubierto por el primero, miedo a ser dañado y pasarlo mal.


10. Miedo al futuro. Pero que decir aquí, simplemente que no debe sorprendernos que la incertidumbre nos conduzca a la inseguridad y entonces acabemos padeciendo miedo.


¿No creéis después de leer esto que todos los miedos se reducen a uno?

jueves, 15 de octubre de 2015

Jo...Tengo que estudiar...

¿Cuántas veces habremos dicho esta frase? Sobre todo cuando nuestros amigos se van de fiesta y nosotros tenemos que quedarnos en casita sumergidos entre folios, libros, lápices...
Pues sí, pero bueno, también hay que pensar que estudiar nos puede ayudar a desarrollarnos personal y profesionalmente. En cualquier caso, como en el momento de encerrarnos en nuestra zona de estudio estos pensamientos pueden no dar sus frutos, aquí algunos consejos para que la tarea no resulte tan dura.

En primer lugar, como todo en la vida, disfrutar es primordial, Por eso, estudiar imaginándonos determinadas circunstancias, puede resultar muy útil. Por ejemplo, para los idiomas, puede resultar útil escribirnos e-mails o cartas con personas nativas de la lengua que estamos estudiando, y a la vez, también conversar con ellas. La historia es más fácil si nos imaginamos la circunstancia; ya que seguro que os habéis preguntado alguna vez porque una novela la entendemos y la comprendemos a la perfección, y en cambio los libros de historia no; también lo podemos hacer con la historia, imaginando cómo entramos dentro de una catedral y conversamos con personajes de la época. La cuestión es hacer igual de interesante las materias que hay que comprender que las novelas que leemos.

Ya hemos escrito sobre ello en alguna ocasión, pero la organización es fundamental para poder alcanzar cualquier objetivo que se precie. Si esperamos a estudiar un par de días antes del examen, sólo conseguiremos aborrecer la asignatura y además, aunque aprobemos, no lo aprovecharemos. Por tanto, sabiendo en qué fecha aproximada va a tener lugar el examen, podemos organizar por temas las horas de estudio necesarias, siempre por supuesto, dejando espacio para los imprevistos. Aprenderemos y aprovecharemos la asignatura al máximo, consiguiendo además mejor calificación en el examen. Sin embargo, a la hora de organizar el estudio, tenemos que tener en cuenta que los expertos dicen que no es productivo estudiar durante un período de más de 50 minutos seguidos, así que debemos realizar descansos cada cierto tiempo a lo largo de las sesiones. En añadido, cuando preparemos nuestra organización, deberemos anotar nuestras decisiones al respecto, pues de nada nos serviría pensar cómo, qué, dónde y cuando estudiar, si luego se nos olvida; así, realizar un planning de estudio, puede resultar lo más conveniente, de esta manera, también conseguiremos ver si los horarios nos cuadran realmente, y si los objetivos que hemos planteado son reales y alcanzables.

Así de fundamental es también el lugar en el que se estudia. Para que nuestro estudio contribuya realmente en los resultados finales, deberemos encontrar un lugar en el que nos sintamos cómodos y a a gusto. Esto no es sólo para permitir una mejor y mayor concentración, sino también para fatigarnos menos. Y en este aspecto, la iluminación adecuada para nosotros, es lo más básico. En el lugar de estudio, también se recomienda tener refrigerios y tentempiés a mano, pues si cada vez que tenemos hambre o sed nos tenemos que levantar de la silla para cogerlos, perdemos la concentración que habíamos alcanzado.

Y aunque otro día dedicaremos más tiempo a las técnicas de estudio, sí podemos adelantar que hacer resúmenes, tarjetas de memorización, etc...es fundamental para conseguir memorizar.

Finalmente, queda por decir que cuando estamos realizando una actividad que requiere cierto nivel de concentración, lo mejor es no tener distracciones alrededor, así que consejo: Móviles fuera, y si los estamos utilizando por la música u otros menesteres, a bloquear las alertas y las llamadas toca.

Un saludo a tod@s, y si queréis colaborar en completar esta entrada con más truquillos que se os ocurran os animamos a hacerlo.

domingo, 13 de septiembre de 2015

La escritura y las nuevas tecnologías.

Ayer, mientras explicaba a mis alumn@s algunas nociones de Excel, escribiendo en la pizarra, pensaba, pero si cada día tengo la letra más fea. Y en ese momento no me dio tiempo a divagar más sobre el asunto. Sin embargo, en el camino de vuelta a casa, me decía a mí misma, ¿sólo escribo a mano en la pizarra? Pues casi, porque incluso la mayoría de exámenes que corrijo, están resueltos por mis alumn@s a ordenador.



Entonces fue cuando me pregunté si estamos llegando al fin de la escritura a mano. Pues quizá sí, y quizás la escritura a mano, acabe en el olvido o como un arte antaño en unas cuantas generaciones venideras. Algunos pensarán, ¡Pues qué bien!; y otros, ¡Vaya qué pena! Pero en cualquier caso, nos tenemos que adaptar a los nuevos tiempos, y aprender en primer lugar a escribir en un teclado, táctil o no; pues ahora ya muchas pizarras son digitales, muchos conocimientos se aprenden y se demuestran en la pantalla. Hay que renovarse, es más, por gracia o por desgracia, las nuevas tecnologías están provocando que la presencia en un aula sea innecesaria; la escuela, el instituto y la universidad, ahora están en casa. Saber escribir a mano ya no es necesario, pero sí a ordenador o en el móvil. ¡Eso sí! ¿Qué pensarían las antiguas generaciones en las que la escritura sí que era un arte de verdad y la persona que mejor caligrafía tenía era una persona destacada de la sociedad?

Tal vez, a consecuencia de esto, nos ahorremos un maravilloso tiempo en la escuela, que podamos aprovechar para materia más provechosas o para enseñar a nuestr@s niñ@s a teclear con eficiencia. Sin embargo, los fabricantes de papel se tendrán que reinventar, pues si cada día que pasa se imprime menos, y además, escribimos menos, también utilizaremos menos papel.

¿Qué opináis?


domingo, 9 de agosto de 2015

El placer de compartir los libros.

Leer un libro te puede resultar divertido o aburrido, fascinante o desagradable, emocionante o patético, entre otras muchas cosas. Entonces, ¿por qué no compartimos los que nos parezcan divertidos, fascinantes o emocionantes?
Igual que nosotros podemos disfrutar de un buen libro, también podemos permitir que los demás también experimenten grandes sensaciones. Y no sólo eso, sino que facilitar libros a otras personas, los vayan a devolver o no, es repartir cultura, y quizás también felicidad.
Quizás esta entrada hubiera sido más oportuna para el día 23 de Abril, pero...¿Por qué esperar a que llegue un día y no compartir siempre que se pueda?
Además, existen organizaciones que se dedican eventualmente a compartir o intercambiar libros, pero si no tenemos ninguna cerca, podemos ser partícipes de impartir cultura en el entorno más próximo; con amigos, familia...o incluso con una persona que nos encontremos por la calle, que quizás disponga de pocos recursos, pero teniendo un libro en sus manos, es posible que pueda olvidar su terrible situación por un rato.
Con más razón podríamos compartir, cuando los libros electrónicos están tan de moda y no sabemos qué hacer con los de papel de toda la vida, que en algunos casos pueden quedar muy bonitos en la estantería, pero en otros, son sólo para limpiar polvo u ocupar un espacio vital en pequeños apartamentos como en los que viven muchas personas actualmente.
Sabiendo, que compartir es vivir, y que nos hace sentir bien, ¡A compartir se ha dicho! Y más, si de cosas buenas se trata.

domingo, 26 de julio de 2015

¿Para qué sirve la tan valorada escucha activa?

Cada vez en las formaciones de empresa y en las actividades de coaching, se nos habla más de una habilidad que se considera de gran importancia, "La escucha activa". Pero...¿en qué consiste y para qué sirve?

En primer lugar, como ya sabréis, la escucha activa, consiste en no sólo oír lo que nos dicen, sino escuchar lo que se nos dice y comprender la situación del interlocutor. Digamos que estaríamos hablando de una capacidad, que incluye a su vez otras tantas como por ejemplo, la empatía. Es decir, ponernos en los zapatos del otro.

Y...¿Para qué sirve?

Por un lado, se puede confirmar, y si no os lo creéis podéis hacer la prueba con las personas que os rodean, podemos llegar a alcanzar ese ambiente ambiente en la conversación que tanto se necesita a veces para que nos comprendan. En ocasiones, no es necesario que la situación se convierta en tensa para sentirnos incomprendidos. Sin embargo, quizás no nos hemos planteado que no es que seamos incomprendidos, sino que nosotros no estamos entendiendo lo que necesitan los demás. Así pues, si creamos una comunicación relajada en la que nosotros seamos oyentes activos de la misma, es más probable que después nos comprendan a nosotros. Tanto el mensaje que envíen los demás así como el que enviemos nosotros, serán más efectivos.

Por otro lado, cabe decir que cuando escuchamos atentamente, obtenemos datos que podemos convertir posteriormente en información, y de esta manera, aprovechar lo que el emisor del mensaje nos está diciendo, por ejemplo, y en el ámbito comercial, para detectar las necesidades del consumidor. También en lo personal lo podemos utilizar, por qué no, para conseguir algo de nuestras parejas, padres y madres, o hijos e hijas.

Por último, en algunas ocasiones, como consecuencia de no prestar atención a todo lo que se nos está diciendo o a todo lo que decimos, se nos puede comprender mal, y se crean malos entendidos que pueden acarrear conflictos. Sí escuchamos prestando total atención a los mensajes y lo hacemos con empatía, será menos posible que se produzcan esos conflictos y malos entendidos. Aunque nunca podremos evitar el hecho de que cada uno entendemos las cosas de manera diferente, sí suavizaremos las malas interpretaciones.

Y recordad, que la comunicación no es sólo verbal, también nuestros gestos excitan o relajan a la persona que nos habla o a la que hablamos. Así que además de tener cuidado con lo que se dice, también debemos prestar atención a cómo se dice, y qué lenguaje corporal se utiliza para ello.

Por supuesto, adquirir la habilidad de escucha activa, requiere mucho esfuerzo, sobre todo para los que la practicamos poco. Pero como reza el refrán, "con paciencia y una caña...".

Un saludo a tod@s.

miércoles, 24 de junio de 2015

7 cánceres de la sociedad que hay que solucionar.

1. Violencia, maltrato y guerra vs. paz.
Sólo hace falta poner cinco minutos la televisión, para comprobar que que la violencia, el maltrato a personas y animales y la guerra priman ante la paz. Es difícil actualmente imaginar un mundo algo más tranquilo. ¿Cómo lo podemos arreglar? ¿Es posible prever que alguien va a decidir entrar en una iglesia o colegio para comenzar a matar personas inocentes? Algunos apuntan maneras, pero...¿Podemos entonces hacer algo? Quizás si se invirtiera más en sanidad y educación...¿Qué pensáis? Es cierto que la mayoría de nosotros hemos sentido odio hacia alguien, pero ¿Qué es lo que lleva a algunos a atacar esas personas otras personas que no comparten o complacen nuestros intereses o ideología? Algunos científicos creen que eso está en los genes, ¿será verdad? ¿Es modificable la conducta?


2. Pobreza vs. riqueza: La brecha de la desigualdad.
Si estudiamos la Curva de Lorenz (la que representa la distribución de la riqueza) desde algunos años atrás, comprobaremos que los pobres son cada vez más pobres, y los ricos cada vez más ricos. ¿Qué estamos haciendo mal? ¿Cómo es posible que después de tanto luchar por el desarrollo económico desde hace tantos años, y consiguiendo el mismo para muchos países, cada vez haya gente más pobre que rica? Quizás la solución es la educación, ¿o no? Habría que estudiar cómo se ha ido produciendo el desarrollo y crecimiento de los países, porque quizás hemos llevado capital intelectual a los en los que se pretende alcanzar cierto crecimiento, y no hemos formado ni educado a los habitantes de esos países. Quizás les hemos construido el pozo, pero no les hemos enseñado a construirlo. O simplemente quizás, no nos ha interesado compartir nuestro conocimiento con otros países. O simplemente, llevar capital intelectual propio, facilita el proceso. Y como a veces parece, que ayudar no es para favorecer la situación de los demás, sino para sentirse bien uno mismo o quizás para dar cierta imagen, pues la solución no ha sido correcto. ¿Qué opináis?



3. Mortalidad vs. Natalidad: Envejecimiento de la población.
Está claro que la superpoblación es un problema, (ya lo decía Malthus que hasta construyó una teoría al respecto), pero, ¿Y si nacen menos personas y cada vez tenemos más tiempo para envejecer? Con el sistema fiscal que existe en la mayoría de los países, esto no es bueno, pues si hay más viejos que jóvenes, las pensiones no se pueden pagar; si los jóvenes no cotizan, los viejos no cobran, tal y como está organizado el sistema, entonces...¿Debemos tener más hijos? Podrías ser, aunque quizás también, podríamos redistribuir la población. ¿Deberíamos dejar de investigar para que la gente muera antes? Mmmm...creo que no nos gusta esa idea. ¿Qué hacemos entonces? Aunque la muerte es una parte de la vida, a ninguno nos hace gracia dejar este mundo, y como aquí abogamos por la paz y apostamos por la educación para mejorar la humanidad, no queremos cargarnos a nadie, así que será necesario influir sobre la distribución de la población, o pensar en otra cosa.


4. La corrupción vs. la honestidad.
En boca de todos está, y más en España, el asunto de la corrupción. La avaricia nos ha llevado siempre a la perdición por el deseo de tener cada vez más. Quizás sea la sociedad la que nos evoca deseos de tener cada vez más y más...no lo sé, pero en cualquier caso, no hay excusa posible para las personas que se enriquecen a costa de los demás. Si nadie tenemos problemas, no hacemos caso a los corruptos, pero no habría que dejarlo pasar. No nos parece justo, que mientras unos se mueren de hambre, otros se estén enriqueciendo con el dinero que "donamos" para el bienestar social. ¿Cómo es posible tener tan poca vergüenza como para que algunas personas utilicen el dinero que tanto nos cuesta ganar para su propio beneficio? El objetivo de pagar impuestos, es que el dinero obtenido con ellos, se redistribuya a quién lo necesite en diferentes momentos de la vida, estudiando eso sí, los casos, pues tampoco es cuestión de redistribuirlo a quien no lo necesita para dejar a los más necesitados excluidos del sistema.


Un saludo a tod@s.